Cuando soñé ser la chica "10"

Y entonces "La guerra de las galaxias" fue un chancay de a cinco cuando mi padre me pescó ensayando algunos pasitos, porque, la verdad, hay tres cosas que un niño no puede soñar con ser: bailarín de ballet, coreógrafo y gimnasta artístico (y encima peruano). Pero cómo evitarlo cuando uno ve, con ojos maravillados, el tremendo espectáculo que era Baryshnikov deslizándose por el escenario, construyendo figuras con su cuerpo, tallado en músculos rígidos y armónicos (algo que nunca tendré, lo confirmo cada vez que me veo la panza), danzando algún tema clásico. Lo de coreógrafo fue descartado por el sicólogo -ya imaginan por dónde iba la cosa-, pero lo que sí no se pudo evitar fue la gimnasia. CONTINUAR LEYENDO AQUÍ
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