martes, junio 29, 2010

Mensaje cifrado (fin del feriado largo)

Esta mañana en la peluquería, mientras el marica se ocupaba en encontrar las leyes que rigen mi peinado, me di cuenta de que ya no era joven. Ese espejo no podía mentir. Ojeras verdaderamente siniestras. Mi expresión me asustó. Los 35 años cumplidos no hace poco están allí, innegables. Época de madurez. Y sin embargo, sin espejos, me siento aún inmaduro. Pienso que estoy justamente a la mitad de mi vida. Tal vez esto sea sólo una coartada de mi subconsciencia, una defensa ante el sentimiento envolvente del fracaso. ¿Cuándo escribiré un gran libro? Antes decía: a los 30 años. Ahora pienso que tal vez mi salvación esté en la década de los cuarenta. Si en ella no me realizo como escritor -al menos como eso, pues en los demás terrenos no tengo esperanzas- creo sinceramente que me pegaré un tiro.

...a veces la vida debería ser como en un video (¿no, Nadija?)

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sábado, junio 19, 2010

Para no olvidar (jamás)

Y ahora que, tras la liberación sistemática de terroristas por un poder judicial francamente despreciable e inepto, regresan las tomas de facultad en la Universidad de San Marcos... no olvidemos cuánto nos costó como nación recuperar la paz. Es hora de empezar a recordar.

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lunes, junio 14, 2010

Miseria (s)

Ya cruzó los 40 años, le gustan los escritores (buenos y/o malos, ella solo cree que los colecciona), compra sus libros compulsivamente y quiere dictarles el final de la siguiente novela, de la siguiente historia, les propone la mejor trama de sus vidas, el éxito perfecto, el final soñado. Su vida sentimental (la de ella) ha sido un fracaso, por eso se desquita con quienes lo hacen feliz, les vende mentiras, intenta confundirlos. Envía mensajes anónimos a diestra y siniestra, se hace pasar por hombre, por man, por mujer, por la abanderada de la verdad, intenta manipular sin suerte con sus mensajes, intenta desestabilizar a quienes quieren salvar a la víctima. Atrapa al escritor por fin, lo ata a la cama, lo ha recogido luego de un severo accidente (metáfora o no es parte de su locura, de su bipolaridad), ella sólo quiere tener por fin algo importante en su vida, ser parte de algo grande, ser parte de algo tan sólo. Su conocimiento se basa en lo que encuentra en la biblioteca británica o en cosas que lee al paso, frases célebres, tal vez el crucigrama, pero se sabe todo lo referente a su escritor favorito y trata de aislarlo para, una vez en soledad, intentar devorarlo, plantearle un ambiente “idóneo” para que escriba “la gran obra”, le compra papel, coloca la máquina de escribir delante suyo, le da sopa caliente en cucharadas humeantes para revitalizarlo, ya se olvidó del daño, ella solo quiere ser parte de esa historia. Cuando por fin el escritor sana, coge fuerzas y está listo para irse, para largarse de una vez de aquella mirada desquiciada, la ve venir con una maza y con toda su amargura ella le quiebra las piernas.

No quiere dejarlo ir, él aún no termina su gran novela. El papel sigue amontonado en la mesa, él le ofrece un trato, dos tratos, tres tratos, pero ella solo quiere intentar dominar el mundo del escritor, manipularlo, enloquecerlo, desquiciarlo, abatirlo, a él y a su entorno. Alguien va en búsqueda del escritor pues los indicios apuntan a que ella es la responsable de todo, pero al entrar a la casa ella lo asesina. Así como va asesinándose a sí misma con cada negativa, con cada acto, con cada mensaje, con cada palabra, con su propia imagen. La asalta de pronto la risa desquiciada, sus pupilas se dilatan, cree que tiene todo bajo control, el mundo se convierte en un torbellino, el escritor ya no está en la cama maniatado, ha cogido la escopeta, ella le dice la verdad, a él ya no le importa nada. Le apunta a la cabeza y le descerraja un tiro. Tremendo guión el de Stephen King y William Goldman, tremenda también la actuación de James Caan y Kathy Bates (Oscar y Globo de Oro a la mejor actriz en 1991). Muy recomendable, sobre todo en tiempos de entusiastas anónimos y stockers desenfrenad@s.
Compren canchita...

domingo, junio 13, 2010

Argentina y el mundial 2010 (cuándo, Perú, cuándo.... un lunes cualquiera...)

Gael García Bernal y el empate México - Sudáfrica

Arrancó el mundial con el partido entre México y Sudáfrica, y fue como el presagio de lo que ha sido este fin de semana: empates y partidos aburridos (salvo el Estados Unidos - Inglaterra o el casi intenso Serbia - Ghana). En fin, recién empieza y uno se despierta temprano (desde las 6 de la mañana estamos enchufados al mundial), esperamos se ponga mejor con cada fecha. Gael García Bernal, el actor mexicano que interpretó a un futbolista en busca de un sueño en la divertida "Rudo & Cursi", comparte en el blog de Letras Libres un interesante el enfoque sobre la relación entre talento y locura. Espero lo disfruten, ya empieza el Alemania - Australia.

El último de los locos y su mundial con tambor
 
Ahora que el mundial comenzó todo es mucho más claro. Me atrevo a decirlo con la autoridad que a todo aficionado se le confiere; se me hace que tengo una clave, una revelación, para saber qué es lo que le hace falta a México para ganar en el mundial.
Creo firmemente que el mundial es para los jugadores que están completamente locos. Son ellos los que ven en siete partidos la posibilidad de traer la copa a casa, de traer el futbol a casa, de tener los ojos del mundo puestos en su corral mientras se pavonean. Creo que el fútbol se rige por una interpretación personal, que se transmite por una delicada onda a todos los compañeros de equipo para que después, en la re interpretación, ésta sea mucho mas compleja y virtuosa esperando que desemboque en un triunfo. Los “locos” son los que poseen ésta interpretación. No importa la posición en la que jueguen, a veces es un lateral o un portero, o a veces están en la banca. Estos “locos” (pobre locura, está tan despreciada en nuestra sociedad) son los que traen aquello a lo que los comentaristas deportivos se refieren cuando describen a un jugador con personalidad, carácter, talento, contundencia, genialidad. Todos estos adjetivos son, con respecto al futbol, consecuencia de la “locura” de determinado jugador. A la locura en un jugador también le añadiría las siguientes consecuencias: son desmadrosos, polémicos, frikis, pachangueros, irreverentes, magnéticos, y sintomáticamente muy divertidos. Menciono unos ejemplos claros: Maradona (Dios loco) Ronaldinho (Hedonista Loco) Pelé (Rey Loco) Cruyff (Crazy Flying Dutchman) Stoichkov (Búlgaro) Hagi (El Niño Loco de los Cárpatos) Valderrama (en el cabello escondía tremenda locura) y podría mencionar a cualquier miembro de la selección Brasileña desde Garrincha (hablando de grandes miembros según el mito) hasta nuestros días. En el entorno mexicano ha habido varios pero no demasiados, por ejemplo: Hugo Sánchez, Aguinaga, Jorge Campos, Brailovsky, Tena, Cardozo, y finalmente Cuauhtemoc –el último de los Locos.
En México el desarrollo deportivo –aquel que se inculca en las escuelas a todos los niveles– tiende inmediatamente a amansar la locura. Se plantea hacer deporte como para alejarte del mal y ser un muchacho o muchacha ejemplar, que no dice groserías y de paso si se puede que se persigne cada vez que entra a la cancha. No digo que eso esté mal o bien, pero acá estamos hablando del Mundial, de este torneo internacional de futbol que en castellano resumimos en una palabra: Mundial . Unos de los aprendizajes primerizos del deporte puede ser adentrarte en el “canon del éxito”: “ojo con que se te suba cuando te va bien” –lo mas arbitrario que existe, pues cualquier cosa puede ser medida por ese juicio de valor que comúnmente se da en la gente que no puede acompañar y disfrutar el éxito del que ganó. “Hay que aprender de las derrotas”: obvio, pero jamás te dicen que hay que aprender del éxito, que es cuando más complejo, constructivo y sutil suele ser el aprendizaje. “Hay que ser humildes”: la mayoría de la gente que mejor cae es humilde, sean exitosos o no, pero en el deporte la humildad no te da bonos intercambiables para obtener los del triunfo. ¿Cuántos no recordamos la cara de aquel presumido que nos ganaba siempre? Por cierto, a mi parecer, Maradona es increíblemente humilde, porque se entrega generosamente a la pasión desbordada del futbol, haciéndolo mucho mas humano y entrañable que Pelé, por ejemplo.

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sábado, junio 12, 2010

Soundtrack de Ciudad de M

Canción de campamento... ahhhh aquellos felices años noventas... creo que volveré a la universidad a alguna Maestría, tal vez aquí o allá pero volver. Todos a cantar y a descorchar un vino (como cuando vimos la película ¿recuerdas?).
PD: a los anónimos que comentan que posteo tonteras: cambien de blog, acá posteo lo que me da la reverenda gana. Vean el mundial y buen fin de semana. (Al Qaeda ha amenazado con explotar el estadio durante el partido EE.UU - Inglaterra).