martes, junio 29, 2010

Mensaje cifrado (fin del feriado largo)

Esta mañana en la peluquería, mientras el marica se ocupaba en encontrar las leyes que rigen mi peinado, me di cuenta de que ya no era joven. Ese espejo no podía mentir. Ojeras verdaderamente siniestras. Mi expresión me asustó. Los 35 años cumplidos no hace poco están allí, innegables. Época de madurez. Y sin embargo, sin espejos, me siento aún inmaduro. Pienso que estoy justamente a la mitad de mi vida. Tal vez esto sea sólo una coartada de mi subconsciencia, una defensa ante el sentimiento envolvente del fracaso. ¿Cuándo escribiré un gran libro? Antes decía: a los 30 años. Ahora pienso que tal vez mi salvación esté en la década de los cuarenta. Si en ella no me realizo como escritor -al menos como eso, pues en los demás terrenos no tengo esperanzas- creo sinceramente que me pegaré un tiro.

...a veces la vida debería ser como en un video (¿no, Nadija?)

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2 comentarios:

Ophir Alviárez dijo...

Me haces sonreír a pesar de lo serio de tus palabras. Y no, no te pegarás un tiro y escribirás y en el espejo habitaremos orgullosos del tiempo y de esas ojeras que aliñan e imprimen personalidad a lo que somos y sin la menor duda, siempre seremos.

Abrazos!

OA

Pompas de jabón dijo...

Y quién carajos te dijo a ti que la edad es impedimento de... N cosas se hacen, N cosas se viven, N cosas se sienten mientras más viejo estes. Sabes algo: yo soy muy feliz con mis 30 bueno estoy por cumplirlos en noviembre y le diré a medio mundo tengo 30 y esto es lo que soy. Mi querido Gabo, VIVE DEMONIOS!!! VIVE Y SIMPLEMENTE SE FELIZ :)