Entrevista al GRAN Rocco Sifredi


Aparece en el diario de Aragón una entrevista muy divertida realizada por una afanosa y emocionada periodista "Fans" del mítico actor porno Rocco Sifredi (Tarzán X, entre otros cientos de películas que dejaron miope a más de un adolescente setentero y ochentero). Basta de palabras, disfrútenla:

--¡Estamos ante un mito del siglo XX!
-Sólo me doy cuenta cuando veo la reacción de los fans. En Italia ya no hago televisión para no tener los problemas que tengo en Francia.
--¿Qué problemas tiene en Francia?
-No puedo pasear, ni volar en Air France, ni pasar unas vacaciones en el Club Med con los niños. Una vez lo hice y los 2.000 huéspedes pasaron a hacerse la foto con Rocco.
--¿Conclusión?
-Cuando me pasa este tipo de cosas, mi cabeza vuela 20 años atrás, al día en que opté por hacer este trabajo. Recuerdo que era una decisión arriesgada para alguien que, como yo, procedía de una cultura marcada por la iglesia. Hasta mi médico de cabecera vino a decirme: "Rocco, si entras en el porno nadie te hablará más". Lo mandé a paseo, pero sentí una gran presión. Así que mi leyenda se nutre de no haber tenido miedo de hacer lo que me hacía feliz.
--¿Esa fue la verdadera razón?
-La verdadera razón fue la sexualidad reprimida que había en mí. La locura por vivir el sexo y la imposibilidad de hacerlo. Imagine: Ortona, 20.000 habitantes, si haces sexo con una chica, bien; si lo haces con dos, ojo, si lo haces con tres, eres un porco. Y yo, que a los 10 años ya me masturbaba 10 veces al día, no entendía cómo los otros niños se contentaban con oír los partidos por la radio los domingos. ¡El sexo era mi auténtica energía de vida!
--Un fenómeno de la naturaleza.
-Todos nacemos con un don. Y yo he nacido para esto. Me metí en el porno porque se scopava. ¡Hubiera pagado por hacerlo! La primera vez que pisé un set fue como entrar en el paraíso. Había trabajado en un barco, había sido camarero y salvavidas, pero mi cabeza sólo pensaba en el sexo. Todo el día tenía fantasías. Y eso viene de mi padre, ¿eh?
--¿De su padre?
-¡Era peor que yo! Trabajaba de peón caminero, pero siempre merodeaba por las casas con la esperanza de consumar. ¡Qué crisis de celos tenía la mamma! El fue mi primer fan. Y mis otros cinco hermanos tienen el mismo problema. El que tiene 52 años vuelve loca a su mujer porque sólo fica una vez al día y no dos.
--¿Jamás ha sentido hartazgo?
-Si acaso, antes de dirigir mis películas, cuando lo hacía 25 días al mes, llegué a sentir mi límite. La cosa más importante en un actor porno es el equilibrio psicofísico.
--¿Cómo se aguanta una erección de dos horas?
-¿Dos? (Ríe a carcajadas) ¡Y ocho! Con Teresa Orlowski, he rodado orgías de ocho horas. Sin parar. ¿Mi técnica? Concentrarme en la chica que me toca y ver lo que tiene de bonito. Hay actores que, para llegar al orgasmo, ponen la foto de otra en la cara de la compañera. Eso me parece degradante para las chicas.
--"Cada vez entiendo más el cerebro de las mujeres", ha dicho.
-Sí. Creo que utilizo el modo de hacer sexo de una mujer. La sexualidad femenina es más cerebral. Puede rozar una perversión más fuerte que el hombre, que de repente le entra el miedo y se bloquea.
--Dé la clave del buen sexo.
-La fantasía. La repetición mata el sexo. Los límites los marca el deseo.
--Si lo deja ¿qué será de usted?
-Pienso concentrar toda mi sexualidad en una sola mujer, la mía. Aunque ella está algo asustada. Me dice: "¿Estás seguro de que quieres dejarlo? Sabiendo como te gusta el sexo, acabarás mirando a otras chicas. Ahora sólo es tu trabajo."
--¿De veras?
-Rosa es de una pureza interna irreal. No conoce los celos. Soy yo el problema. ¿Sabe? a mis 40 años, en mi fuero interno hay algo que no cuadra. Tras una escena increíble con 10 chicas, cuando vuelvo a casa me siento culpable. ¡Y eso que ella jamás me ha pedido que lo dejara!
--¿Y el gran Siffredi es celoso?
-No. La confianza mutua es la máxima expresión del amor. Para mí el buen sexo es como la buena comida. Y punto. El sentimiento es más.
--Por cierto, ¿cuánto mide ello?
-Mide 24 centímetros.
--¿Cuidados especiales?
-No. Cuando lo hacía 25 días al mes, me aplicaba un aceite de vitamina E y, a veces, crema para quemaduras.
--¿Y le ha fallado alguna vez?
-¡Antes morir que fallar! El productor me lo habría recordado hasta el fin de sus días. Pero hubo momentos en que no estaba al 100%. Una vez tuve un orgasmo mezclado con un infarto, del puro esfuerzo.

Comentarios

Edith Nin dijo…
ROCCO I LOVE YOU! kien no ha visto alguna peli de Rocco no ha vivido! Grande Rocco maestro .. XD
John Santa Cruz dijo…
Recuerdo mucho algunas pelis con Silvia Saint, una musa europea con unos labios espectaculares (aclarando que son los de la boca).
santichris dijo…
Eterno idolo en sudamerica y el mundo...

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