jueves, junio 11, 2009

Chica de Ipanema (mensaje cifrado)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿qué significará eso de "mensaje cifrado"?

Anónimo dijo...

Quien sera esa chica de Ipanema???

Gabriel Rimachi Sialer dijo...

jajajaja, "con tanto maricón que anda rimachi"... bueno, quien quiera que seas, por algo lo sabrás, tal vez hallas andado conmigo... já!!!! nunca faltan estos comments....

Freak Doll dijo...

perdoname, pero tengo que dejarte este link...

http://www.youtube.com/watch?v=ctROHDYTwVE

Gabriel Rimachi Sialer dijo...

Hola Freak Doll, nada que perdonar, amiga, sin embargo pasar del bossa a estas locas llenas de cruces y cantando en cementerios... jajajaja, está buena la canción, pero el registro pues es diferente. Besos y saludos!!!

Anónimo dijo...

Es rimachi casado??? lo han visto con una modelo

Anónimo dijo...

GAROTA DE IPANEMA

Primera voz: "Éste es el encuentro..."
Segunda voz: "...con Tom...,"
Tercera voz: "...Vinicius...,"
Cuarta voz: "...João Gilberto..."
Las cuatro al unísono: "...y la participación especial de Os Cariocas".

Las voces, como estrellas sonoras abriéndose, eran las de Os Cariocas. Así empezaba en la boîte Au Bon Gourmet el concierto definitivo de bossa nova: Antonio Carlos Jobim, Vinicius de Moraes y João Gilberto juntos por primera vez en un escenario, con el eficiente acompañamiento de Otávio Bailly al contrabajo y Milton Banana a la batería, y dirigido por Aloysio de Oliveira. Este espectáculo pretendía poner de nuevo a la bossa nova en su sitio, después de todas las libertades que se habían venido tomando en su nombre, y recordarle a todo elmundo que seguía siendo un fino producto musical: de hecho, el más fino y musical de todos.

La idea había sido del empresario de la noche Flávio Ramos, propietario hasta entonces del Jirau: una boîte hi-fi (animada con discos) en la que los clientes digerían el strogonoff de pollo y el mortífero picadillo en la misma pista, alritmo de los twists y hully-gullies. Ramos consideraba, con toda la razón, que aquellos hi-fis dejaban mucho que desear; más que nada, porque su sueño confeso era el de ser una especie de Humphrey Bogart en Casablanca y tener un night-club al que fuese inexcusable ir, como el Rick's de la película. Y había espacio para ello en la noche carioca, que para Ramos se limitaba en aquella época al Sacha's, ya sin su antiguo brillo, y al Top Club del barón Stuckart (el Bottle's Bar no contaba, porque era tan estrecho que siempre tenía más clientesfuera que dentro).

Cierta noche de aquel 1962, Flávio Ramos asistió a la actuación de Sylvinha Telles en el Bottle's, en que ella cantaba sobre un playback con arreglos de Nelson Riddle. Dicho así pudiera parecer lo más, ya que Riddle era el arreglista de Sinatra y no había mayor gloria que la de ser acompañada por él. Pero la realidad era que el encargado del playback, Aloysio de Oliveira, estaba separadode la cantante por una precaria cortina de baño, tras la que accionaba una arcaica grabadora Webster conectada a un amplificador RCA que había conocido mejores tiempos (en la Segunda Guerra Mundial). No era esa precisamente la idea que Flávio Ramos tenía de un espectáculo digno de aquella música.

Entonces, intervino el azar. El organizador de banquetes y restaurateur José Fernandes, una leyenda de la noche carioca, iba a trasladarse a Brasilia y vendía a precio de saldo su restaurante Au Bon Gourmet, en la avenida Copacabana, con todos sus terciopelos rojos. Flávio se hizo con él, cambió la decoración entera y transformó sus seis metros por cuarenta en un local de espectáculos con capacidad para trescientas personas. Lo equipó con una batería de focos, adquirió micrófonos Shure y, en asociación con Aloysio, programó el primer concierto nada menos que con Tom Jobim, Vinicius de Moraes, João Gilberto y Os Cariocas. Y, de haber estado Frank Sinatra de paso por Río, lohubiese incluido también

De Historia de la Bossa Nova de Ruy Castro