domingo, agosto 10, 2008

Desencuentros EMO tivos

La chica iba por la oscura calle hablando sola. La lumbre del cigarrillo iluminaba mi nariz cada quince segundos (estimo que cada cigarrillo equivale a cuatro cuadras, en promedio y sin apuros), y para cuando estuvo a pocos metros, pude descifrar lo que decía para sí: nor-mal. Pasó por mi lado como quien anda en pena, repitiendo alguna oración que me sonó a pregunta y respondiéndose siempre: nor-mal… giré la cabeza le vi la ropa le vi las botas le vi las piernas le vi su polo le vi los brazos le vi la espalda le vi los cabellos, le vi el peinado, maldita emo. De pronto pareció desdoblarse, y de su pobre cuerpo seguramente lacerado por la falta de un mínimo libro de autoayuda, salió otro de esos seres pero esta vez en versión masculina (es una ironía, claro está, uno nunca sabe en medio de tanta adrogenia por dónde va la cosa), se detuvieron en mitad de la acera, se miraron un momento a los ojos y murmuraron algo. Demás está decir que ver este espectáculo había despertado mi curiosidad, y retomando mis pasos los seguí hasta un parque, donde tras una pared se hallaban decenas de emos, como Grenlims en inundación, esperando de seguro a que la muerte se los lleve mientras se cortaban los brazos unos a otros, y cuando se preguntaban qué les parecía todo, sólo atinaban a responder: nor-mal, moviendo la cabeza de izquierda a derecha y en dos golpes, mientras sus peinaditos de rockeros japoneses les tapaban un lado de la cara, y mientras sus cerebros se embrutecían aún más. Una pena no tener un arma a la mano, para evitarles tanto dolor producto de su emo-tividad, pero a ver quién los entiende en su estupidez gregaria de auto lacerarse como forma de protesta (¿contra qué? ¿contra quién?), formando una suerte de dolorosa comunidad que ha copiado el peinadito de Ñoño. En fin, mejor no seguir mirando que de pronto empezó a invadirme la tristeza, de pronto me empezó a crecer el cabello, de pronto me tapé un ojo con el pelo, de pronto estoy escribiendo esto poseído por la estupidez, de pronto tal vez para hacerme daño, de pronto y no sé por qué.

1 comentario:

Anónimo dijo...

jajajajajaja q buena rimatti!!!!! ahora los emos te van a perseguir jajajajajaja buinaaaaa sigue escribiendo!!!!!